La originalidad de la idea
La originalidad de una idea depende
del grado de innovación que aporte la misma al mercado, la innovación
puede ser de varios tipos:
- Modificación de producto o servicio ya existentes (coches con motor eléctrico, bayetas ecológicas…)
- Creación de productos o servicios nuevos (teléfono móvil, pda…)
Una idea original puede surgir de los siguientes procesos:
- Creatividad e imaginación
- Observación directa
- Investigación y desarrollo
- Cuestionarios de satisfacción
- Quejas y sugerencias
Para comprobar el grado de innovación de tu idea puedes responder a las siguientes preguntas:
1.¿Tu idea puede mejorar un producto que ya existe? Más rapidez, más comodidad, másresistencia , otro diseño, tamaños y colores, etc.
2. ¿Tu idea puede mejorar el proceso de prestación de un servicio?
3. ¿Tu idea puede reducir costes?
Usando materiales más baratos, personal y/o maquinaria más productiva,
alianzas con empresas proveedoras y distribuidoras, economías de escala en
producción, etc.
4. ¿Tu idea cubre una demanda insatisfecha? Porque en el mercado existe una producción insuficiente, productos de mala calidad, productos que se adaptan a los/as clientes/as.
5.¿Qué
tipo de necesidades que no están satisfechas por las/os clientas/es, crees
que cubrirás con tu idea? Sector al que pertenece el producto o servicio
que se desarrolla a través de la idea.
6.¿Que procesos, infraestructuras, maquinarias y materias primas necesitas para desarrollar tu producto o servicio? Personal experimentado y formado, necesidades de materias primas, maquinaria, infraestructuras….etc
Ideas creativas pueden surgir
muchas. Pero solo unas pocas pueden convertirse en innovaciones de
éxito en el mercado. A continuación vamos a ver un modelo de análisis
para convertir una idea creativa en una idea innovadora. El modelo
de Jeffry Timmons, profesor de la Universidad de Babson, es un modelo
que se utiliza por personas emprendedoras y empresas para que lleven a cabo la
transformación de una idea creativa hacia una innovación. El modelo ofrece
un marco ideal para evaluar este tránsito.
Ejemplo del modelo de Jeffry
Un buen día, el propietario del restaurante barilochense donde trabajaba Javier le manifestó su voluntad de jubilarse.
El joven, que buscaba la oportunidad de independizarse, llamó a su padre en Buenos Aires:
"Papá, tras varios años de trabajo en el restaurante he llegado a
conocer muy bien el negocio. Ahora que mi jefe quiere desprenderse de
él, he pensado en comprárselo y convertirlo en un espacio de comida
exótica y sofisticada. Sin embargo, antes de decidir, quería saber tu
opinión".
"Me alegra que hayas decidido dar este paso", repuso el padre, "parece
una idea creativa. Pero déjame pensarlo un poco. Es un proyecto de
cierta envergadura y debemos evaluar cuidadosamente la factibilidad de
su ejecución".
El padre, un experimentado consultor de negocios,
desempolvó el modelo de Jeffry Timmons, profesor de la Universidad de
Babson, para orientarse en el tránsito desde la creatividad a la
innovación.
En efecto, incluso la idea más creativa es vana si no puede convertirse en un proyecto ejecutable.
Precisamente, el modelo de Timmons ofrece un marco
para evaluar el tránsito desde la incertidumbre hacia el riesgo
medible, del diseño analítico al prototipo para finalmente pensar en la
comercialización del producto al cliente.
Insomne, a las cuatro de la madrugada, el padre abrió
su notebook y escribió un email a su hijo, un email con preguntas
inspiradas en los tres elementos del modelo de Timmons: la oportunidad,
los recursos y el equipo emprendedor.
Encontrando respuestas a estos interrogantes, su hijo
tendría una guía de recopilación de información para validar su idea (o
descartarla).
Primer paso: oportunidad
¿La idea es realmente una oportunidad? ¿Existe un mercado sostenible? ¿Cuál es el tamaño y la estructura del mercado?
¿Sé cómo mantener el valor existente y agregar valor? ¿Tengo información
sobre la competencia? ¿Cuento con ventajas competitivas?
¿Es el momento adecuado para ejecutar la idea? ¿Tengo una proyección
sobre cuándo recuperaré la inversión inicial? ¿Conozco y puedo medir el
riesgo?
Segundo paso: recursos
Más allá de las obvias necesidades definanciación , ¿cuento con los recursos necesarios para llevar la idea
adelante?
¿Tengo el conocimiento necesario para administrar esta clase de negocio? ¿Cuento con la información suficiente?
¿El plazo de tiempo disponible es suficiente? ¿Tengo la red de contactos
necesaria? ¿Conozco a las empresas proveedoras clave de este tipo de
emprendimiento?
Tercer paso: equipo
¿Cuento con el equipo necesario para llevar adelante la idea? ¿Cuento
con personas que me provean asesoría, información, contención y apoyo?
¿Cuento con una infraestructura de comunicación fluida con las personas
necesarias? ¿El equipo tiene la experiencia técnica necesaria?
En definitiva, hasta la idea más creativa del mundo
caerá en saco roto si la persona emprendedora carece de las herramientas para
evaluar su viabilidad y avanzar hacia su ejecución.
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