Evaluación de la idea
Antes de
transformar la idea en una empresa real hay que evaluarla y confrontarla
con la realidad, si no lo hacemos cometeremos errores que pueden hacer
fracasar el proyecto por:
- Desconocimiento del mercado:
Habitualmente las personas emprendedoras suelen sobrevalorar su producto o
servicio e infravalorar el mercado. Suelen ser personas “enamoradas” de
su producto.
- Infravaloración de la competencia:
Si al desconocimiento del mercado le unimos la infravaloración de nuestra competencia, tendremos un alto riesgo de que la
supervivencia de nuestra empresa sea muy corta.
- Recursos inadecuados:
Debe haber una correlación directa entre el volumen de negocio que se
quiere poner en marcha y los recursos con los que se cuenta.
- No planificar las políticas de marketing y venta: Quien emprende tiene excesiva confianza
en su producto y cree que se venderá por si solo. En otras
ocasiones la persona emprendedora dispone de recursos financieros limitados y
donde primero se recorta es en los gastos de publicidad y promoción.
- Fallos en la comercialización: Por
no elegir los canales de distribución adecuados. Es un aspecto
fundamental, los distintos canales de distribución para elegir el que
llegue a nuestro público objetivo al menor coste.
- Falta de formación en la gestión empresarial:
En el supuesto de que la persona emprendedora tenga déficit de formación en
algún área de gestión empresarial, debe recibir formación
complementaria apropiada al nivel de gestión y responsabilidad a
asumir.
- Obsolescencia rápida del producto.
El avance de la tecnología en algunos sectores es tan rápido que puede
dejar el producto obsoleto en poco tiempo, por tanto debemos
mantenernos informados/as de las novedades de fabricación, distribución y
comercialización del sector en que nos encontramos inmersas/os estando
muy atentos/as a nuevas modas y cambios sociales.
- Acabado del producto o servicio inadecuado. Se
produce por la inexperiencia en los procesos de elaboración y por la
no aplicación de controles de calidad que nos servirían para detectar
productos defectuosos y hábitos inadecuados que estropean la imagen de
nuestro producto o servicio y por ende de la empresa.
Pasos a seguir
1º Definir perfectamente nuestra idea de negocio.
- Definir el producto o servicio que queremos ofrecer
- Fijar los objetivos que se pretenden alcanzar
- Determinar el segmento de mercado al que nos vamos a dirigir
2º Hacer un
análisis previo y sencillo del mercado en el que vamos a actuar:
volumen de negocio, empresas proveedoras, competencia, consumidoras/es….
3º Examinar exhaustivamente los recursos y capacidades de las que disponemos.
4º Hacer
análisis de Deblidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades (D.A.F.O)
a la idea de negocio que tengamos, esto es
fundamental para detectar errores iniciales que no detectados a tiempo
pueden acabar con nuestro proyecto de empresa.
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