Tal
como se ha dicho el patio de armas es un espacio interior y despejado
del castillo. Puede estar situado directamente detrás del acceso principal,
pero también puede haberlo en la zona principal, de tal forma que para
acceder a él se han tenido que pasar otras compartimentaciones de la
fortificación.
En el caso de que un ataque progresara de tal forma que los asaltantes
llegaran a entrar en el patio de armas o patio del castillo, se verían
sometidos al ataque desde los adarves y tendrían que entrar en una lucha
cuerpo a cuerpo con los defensores. Aún así y todo el castillo aún no
habría caído, pues sería necesario tomar las distintas dependencias
dispuestas en torno a él, y de forma especial su pieza más importante,
la torre del homenaje.
Tiene ésta su entrada no por el suelo del patio, sino por un primer
piso y puede presentar varias características de ingreso:
- Por
el adarve directo o con puente levadizo. En el caso de la de Alcalá
la Real se realiza por medio del adarve directo, si bien para acceder
a éste hay que tomar la torre del extremo opuesto al mismo lienzo
de muralla, torre que es llamada de la Campana o de la Vela, a la
que se accede por medio de un patín (escalera adosada al muro que
permite la entrada por un paso elevado a dicha torre).
- Mediante
un estribo adosado. En la torre del homenaje de Alcaudete, cuyo
ingreso se realiza por la planta primera. Igualmente en la torre
del homenaje de la Villa y la de Víboras. Primitivamente debieron
tener un estribo o escalera de madera adosado, que una vez destruida
o retirada dejaba dicha torre completamente aislada del resto del
recinto.
- Mediante
un estribo separado con puente levadizo.
El
caso generalizado es que a la planta baja se accede por la primera
mediante una trampilla, no teniendo tal estancia ningún otro acceso
y cuyo fin era ser usada como calabozo, almacén o aljibe. La primera
planta puede comunicarse con la segunda mediante escalera de mano,
retirada convenientemente en caso de peligro, y más tarde con escalera
de piedra, generalmente en forma de caracol. Un caso bastante gráfico
de lo que exponemos es la torre del homenaje de Alcaudete, si bien
la actual escalera de caracol que hoy se observa como comunicación
entre la primera y segunda planta es un añadido posterior, siendo
la primitiva parecida a la que hoy comunica la segunda planta con
la azotea.
Si
las bóvedas de las distintas salas de la torre son de piedra impiden
que sean quemadas ofreciendo mayor resistencia. La puerta de la torre
suele ir defendida en su vertical por un matacán o por ladronera a
fin de permitir que se arrojen piedras, plomo fundido, agua hirviendo,
etc.
Por lo dicho podemos concluir diciendo que la torre del homenaje es
en sí misma una fortaleza dentro del propio castillo, al contar con
varias salas para vivienda y almacenaje de víveres y armas, aljibe
propio, entrada en alto y demás elementos poliorcéticos. Estaba cualificada
para defenderse por sí misma y servir de último bastión de resistencia.
Una
torre puede contar con otras defensas. Como tal es catalogado el cadahalso,
consistente en una estructura de madera colgada mediante modillones
y mechinales, cuya base y frente son aspillerados para poder batir,
por medio de arcos y ballestas, el pie del lienzo. A veces observamos
unas ménsulas de piedra salientes y alineadas que nos indican que
allí hubo un cadahalso. Dicha galería (cadahalso) podía rodear un
lado, o toda la torre, pero también esta defensa puede ser colocada
en una cortina o lienzo de muralla.
En cierto tipo de castillos, de los llamados "torrejón",
torrona (o el galicismo Donjón) o castillo-torreón (en cuyo interior
sólo está la Torre del Homenaje, como pieza defensiva y fundamental,
caracterizado también por poseer pocas dependencias), se suele emplear
un refuerzo llamado "camisa", que es un muro o muralla de
poca altura, comparada con la de la torre que circunda, que la rodea
y protege a modo de una peculiar falsabraga. Primitivamente esta camisa
era una empalizada de madera o de madera y tierra apisonada. La misión
principal de la camisa era la de reforzar la torre e impedir la labor
de zapa de los muros, a la vez que añadir nuevas dificultades al ingreso.
En ciertas ocasiones sobre el terrado de la Torre del Homenaje solía
haber un cuerpo más pequeño, denominado "caballero"o torre
caballera, con el objeto de prestar refugio y desde el que vigilaban
los soldados.
Por lo que respecta a las demás torres, ya sean cubos de flanqueo
o de otro tipo, podemos añadir que mayoritariamente eran macizas en
su parte inferior pudiendo en la parte superior habilitar ciertas
dependencias para almacén o resguardar a los guardias. En los castillos
de nuestra zona encontramos de diverso tipo, o sea, completamente
macizas, macizas en la parte baja y con habitáculo en la alta, así
como con posibilidad de uso en todas sus alturas.
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